Cantos para Procesión - Domingo de Ramos

SUGERENCIAS DE CANTOS 

PARA LA PROCESIÓN DE RAMOS:

 

HIMNO A CRISTO REY

 

Que viva mi Cristo,
que viva mi Rey,
que impere doquiera
triunfante su ley! (2)
¡Viva Cristo Rey,
Viva Cristo Rey!

 

  1. Mexicanos, un Padre tenemos
    que nos dio de la Patria la unión,
    a ese Padre gozosos cantemos
    empuñando con fe su pendón.

     

  2. Demos gracias al Padre que ha hecho
    que tengamos de herencia la luz
    y podamos vivir en el reino
    que su Hijo nos dio por la cruz.

     

  3. Dios le dio el poder, la victoria;
    pueblos todos, venid y alabad
    a este Rey de los cielos y tierra
    en quien sólo tenemos la paz.

     

  4. Rey eterno, Rey universal,
    en quien todo ya se restauró,
    te rogamos que todos los pueblos
    sean unidos en un solo amor.
     

 

 

TÚ REINARÁS


¡Tú reinarás!
Éste es el grito
que ardiente exhala nuestra fe.
¡Tú reinarás, oh Rey bendito!
Pues Tú dijiste:
"¡Reinaré!"


Reine Jesús por siempre,
reine su corazón
en nuestra Patria
y nuestro suelo,
que es de María la nación,
en nuestra Patria
y nuestro suelo,
que es de María la nación.

¡Tú reinarás!
Dulce esperanza
que al alma llena de placer.
Habrá por fin paz y bonanza;
felicidad habrá doquier.

¡Tú reinarás!
Dichosa era;
¡dichoso pueblo con tal Rey!
Será tu cruz nuestra bandera;
tu amor será ya nuestra ley.

¡Tú reinarás en este suelo!
Te prometemos nuestro amor.
Oh buen Jesús, danos consuelo,
en este valle de dolor.

 

 

¡QUÉ ALEGRÍA CUANDO ME DIJERON...
(salmo 121)

¡Qué alegría cuando me dijeron:
"Vamos a la casa del Señor"!
Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén.

1. Jerusalén está fundada
como ciudad bien compacta.
Allá suben las tribus,
las tribus del Señor.

2. Según la costumbre de Israel
a celebrar el nombre del Señor;
en ella están los tribunales de Justicia,
en el palacio de David.

3. Desead la paz a Jerusalén:
"Vivan seguros los que te aman,
haya paz dentro de tus muros,
en tus palacios de seguridad".

4. Por mis hermanos y compañeros,
voy a decir: "La paz contigo"
Por la casa del Señor, nuestro Dios,
te deseo todo bien.

 

 

DEMOS GRACIAS AL SEÑOR.

Demos gracias al Señor,
demos gracias,
demos gracias al Señor (2).

Por las mañanas las aves cantan
las alabanzas de Cristo, Salvador (2).

Y por las tardes los hombres cantan
las alabanzas a Cristo, Salvador (2).

Y por las noches los cielos cantan
las alabanzas a Cristo, Salvador (2).

Y tú, hermano, ¿por qué no cantas
las alabanzas a Cristo, Salvador? (2)


ALABARÉ A MI SEÑOR.

¡Alabaré, alabaré,
alabaré, alabaré,
alabaré a mi Señor!

1. Juan vio el número de los redimidos
y todos alababan al Señor.
Unos oraban, otros cantaban
y todos alababan al Señor.

2. Todos unidos, alegres cantamos
gloria y alabanzas al Señor:
Gloria al Padre, gloria al Hijo
y gloria al Espíritu de amor.

3. Somos tus hijos, Dios Padre eterno,
tú nos has creado por amor,
te adoramos, te bendecimos
y todos cantamos en tu honor.

 

NO HAY DIOS TAN GRANDE COMO TÚ

No hay Dios tan grande como Tú,
no lo hay, no lo hay (se repite).

No hay Dios que haga maravillas
como las que haces Tú (se repite).

No hay Dios tan grande como tu,
no lo hay, no lo hay (se repite).

No hay Dios que pueda hacer las obras
como las que haces Tú (se repite).
 

No con espadas ni con ejércitos,
mas con tu Santo Espíritu (se repite).

Y esos montes se moverán, (se repite)
y esos montes se moverán,
mas con tu Santo Espíritu.

No hay Dios tan grande como tu...

 

 

 

SANTA MARÍA DEL CAMINO

 

 

Mientras recorres la vida, tú nunca solo estás,

contigo por el camino santa María va.

 

 

VEN CON NOSOTROS AL CAMINAR, 

SANTA MARÍA, VEN. (2)

 

 

Aunque te digan algunos que nada puede cambiar,

lucha por un mundo nuevo, lucha por la verdad.

 

 

 

Si por el mundo los hombres sin conocerse van,

no niegues nunca tu mano al que contigo va.

 

 

 

Aunque parezcan tus pasos inútil caminar,

tú vas haciendo camino: otros los seguirán.

 

 


 

HACIA TI, MORADA SANTA.

Hacia ti, morada santa,
hacia ti, tierra del salvador,
peregrinos, caminantes
vamos hacia ti.

Venimos a tu mesa,
sellaremos tu pacto,
comeremos tu carne,
tu sangre nos limpiará.

Reinaremos contigo
en tu morada santa,
beberemos tú sangre,
tu fe nos salvará.

Somos tu pueblo santo
que hoy camina unido,
tú vas entre nosotros,
tú amor nos guiará.

Tú eres el camino,
tú eres la esperanza,
hermano de los pobres,
amén, aleluya.

 

 

 

 

GLORIA, ALABANZA Y HONOR

¡Gloria, alabanza y honor!
Gritad "¡Hosanna! y haceos
como los niños hebreos
al paso del Redentor.

¡Gloria, alabanza y honor
al que viene en el nombre del Señor!

¡Gloria, alabanza y honor
al que viene en el nombre del Señor!
 


1. Como Jerusalén, con su traje festivo,
vestida de palmeras, coronada de olivos,
viene la cristiandad, en son de romería,
a inaugurar la Pascua, con himnos de alegría,
a inaugurar la Pascua, con himnos de alegría.


2. Ibas como va el sol a un ocaso de gloria,
cantaban ya tu muerte, al cantar tu victoria;
pero Tú eres el Rey, el Señor, el Dios fuerte,
la vida que renace del fondo de la muerte.


3. Tú que amas a Israel y bendices sus cantos,
complácete en nosotros el pueblo de los santos;
Dios de toda bondad que acoges en tu seno,
cuanto hay entre los hombres sencillamente bueno.

 

 

 

LOS NIÑOS HEBREOS

Los niños hebreos,
llevando ramos de olivo,
salieron al encuentro del Señor,
aclamando:
"¡Hosanna en el cielo!,
¡Hosanna en el cielo!,
¡Hosanna en el cielo!"

Portones abrid los dinteles,
que se alcen las puertas eternas,
va a entrar el Rey de la Gloria,
Héroe valeroso y Dios de Israel.

 

 

¡HOSANNA AL HIJO DE DAVID!

¡Hosanna al Hijo de David!
¡Bendito el que viene
en nombre del Señor,
el rey de Israel!
¡Hosanna, hosanna en el cielo!

Aclamad al Señor, tierra entera,
tocad en honor de su nombre,
haced resonar sus alabanzas,
cantad himnos a su gloria.

Pueblos todos, batid palmas,
aclamad a Dios con gritos de júbilo,
porque el Señor es sublime y terrible,
emperador de toda la tierra.

 

CANTEN AL SEÑOR UN CÁNTICO NUEVO
(salmo 97).

Canten al Señor un cántico nuevo,
canten al Señor
un cántico nuevo.

Pues ha hecho maravillas,
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo.

El Señor ha dado a conocer su victoria
y a revelado a las naciones su justicia.
Una vez más ha demostrado Dios
su amor y su lealtad hacia Israel.

 

 CRISTO TE NECESITA PARA AMAR.

Cristo te necesita para amar, para amar
Cristo te necesita para amar (se repite).

No te importen las razas ni el color de la piel
Ama a todos como hermanos y haz el bien
No te importe las razas ni el color de la piel
Ama a todos como hermanos y haz el bien

Al que sufre y al triste, dale amor, dale amor;
al humilde y al pobre dale amor (se repite)...
 

Al que vive a tu lado, dale amor, dale amor;
al que viene de lejos dale amor (se repite)...

Al que habla otra lengua, dale amor, dale amor;
al que piensa distinto dale amor (se repite)...

Al amigo de siempre, dale amor, dale amor;
al que no te saluda dale amor (se repite)...

 

UN CIERTO GALILEO.

1. Fue una mañana cerca del mar,
apareció un joven galileo.
Nadie podía imaginar
que otro pudiese amar así
como él amaba.
Era sencillo al conversar,
llegaba al corazón
de quien lo escuchaba.

Y su nombre era
Jesús de Nazaret,
y su fama se esparció;
todos querían ver
al profeta que tenía tanto amor
y amaba al pecador.

 

2. En esas playas, en ese mar,
en ese río, en casa de Zaqueo,
en los caminos, bajo aquel sol,
el pueblo iba a buscar la luz de su doctrina;
sus expresiones, por caridad,
enchían el corazón de una fuerza divina.

 

3. En esos valles, en ese hogar,
en ese pozo y en casa de Simón,
en ese monte, al atardecer,
el mundo vio nacer las bienaventuranzas.
Y su paciencia al perdonar,
del pueblo el corazón llenaba de esperanza.

 

 

4. Un cierto día, al tribunal
alguien llevó al joven Galileo;
nadie sabía cuál era el mal,
qué crimen cometió, cuál era su pecado.
Su claridad al denunciar
minó la posición de los privilegiados.

Y mataron a Jesús de Nazaret,
y en medio de ladrones Él murió en la cruz;
pero el mundo aún no conoce a este Jesús,
que amaba al pecador.

Y su nombre era
Jesús de Nazaret,
y su fama se esparció;
todos querían ver
al profeta que tenía tanto amor
y amaba al pecador.

 

Tiempo Litúrgico