Nuestra Señora de Guadalupe, solemnidad

Viernes 12 de Diciembre, 2025

 

PRIMERA LECTURA

 

Del libro del profeta Isaías(27, 10-14).

 

En aquellos tiempos, el Señor le habló a Ajaz diciendo:  

“Pide al Señor, tu Dios, una señal de abajo, en lo profundo, o de arriba, en lo alto”.  

Contestó Ajaz: “No la pediré. No tentare al Señor”.  

Entonces dijo Isaías:  

“Oye, pues, casa de David: ¿No satisfechos con cansar a los hombres, quieren cansar también a mi Dios? Pues bien, el Señor mismo les dará por eso una señal: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros”

 

Palabra de Dios.

 

(o bien esta otra lectura:)

 

PRIMERA LECTURA

 

Del libro del Eclesiástico (Sirácide) (24, 23-31).

 

Yo soy como una vid de fragantes hojas y mis flores son producto de gloria y de riqueza. Yo soy la madre del amor, del temor, del conocimiento y de la santa esperanza.  

En mí está toda la gracia del camino y de la verdad, toda esperanza de vida y de virtud. Vengan a mí, ustedes, los que me aman y aliméntense de mis frutos. Porque mis palabras son más dulces que la miel y mi heredad, mejor que los panales.

Los que me coman seguirán teniendo hambre de mí, los que me beban seguirán teniendo sed de mí; los que me escuchan no tendrán de qué avergonzarse y los que se dejan guiar por mí no pecarán. Los que me honran tendrán una vida eterna.  

 

Palabra de Dios.

 

 

SALMO RESPONSORIAL (del salmo 66).

 

R. Que te alaben, Señor, todos los pueblos.

 

Ten piedad de nosotros y bendícenos; vuelve, Señor, tus ojos a nosotros. Que conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora. R.

 

Las naciones con júbilo te canten, porque juzgas al mundo con justicia; con equidad tú juzgas a los pueblos y riges en la tierra a las naciones. R.

 

Que te alaben, Señor, todos los pueblos, que los pueblos te aclamen todos juntos. Que nos bendiga Dios y que le rinda honor el mundo entero. R.

 

 

SEGUNDA LECTURA

 

De la primera carta del apóstol san Pablo a los Gálatas (4, 4-7).

 

Hermanos:  

Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estábamos bajo la ley, a fin de hacernos hijos suyos.  

Puesto que ya son ustedes hijos, Dios envió a sus corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: “¡Abbá!”, es decir, ¡Padre!  

Así que ya no eres siervo, sino hijo; y siendo hijo, eres también heredero por voluntad de Dios.

Palabra de Dios.

 

 

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO (Lc. 1, 47).

 

R. Aleluya, aleluya.

 

Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador.

 

R. Aleluya.

 

 

EVANGELIO

 

Del santo Evangelio según san Lucas (1, 39-48).

 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:

 

En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea, y entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la creatura saltó en su seno.

 

Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y levantando la voz, exclamó:  

“¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor”.

 

Entonces dijo María:  

“Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava”.

 

Palabra del Señor.

 

 

Tiempo Litúrgico
Tipo de Pastoral